En los entornos de aprendizaje virtual la calidad debe estar enfocada en los procesos clave de la organización, a saber, aquellos relacionados con los destinatarios, con la gestión de contenidos y con la gestión del aprendizaje. Para ellos, es necesario determinar indicadores específicos que permitan analizar la situación actual de la organización y tomar decisiones con vistas a una mejora continua de educación virtual.
En primer lugar, para evaluar los procesos relacionados con los destinatarios se deberá tener en cuenta: la información previa que recibe el alumno sobre el curso: programas, duración, precio, requerimientos técnicos, etc; la capacitación en el uso de la plataforma de e-learning; el soporte técnico para la resolución de problemas y el seguimiento al alumno durante la cursada, entre otros criterios.
En segundo lugar, para evaluar los procesos relacionados con la gestión del contenidos se deberá considerar: la relevancia y pertinencia del material de estudio; la estructura y el orden de los módulos; el diseño grafico y la navegabilidad de los contenidos; las ayudas para el estudio, etc.
Por último, en los procesos relacionados con la gestión del aprendizaje es importante considerar la estabilidad y fiabilidad de la plataforma tecnológica, su tolerancia a fallos, su capacidad de soportar contenidos y recursos standard, su manejo intuitivo. También se deberá evaluar al tutor o profesor en cuanto a habilidades de comunicación, la inmediatez de sus respuesta, la apropiación y el uso de las herramientas tecnológicas y su claridad en la redacción de mensajes.